lunes, 25 de mayo de 2026

LEÓN Y GANDALF


 

En un pequeño pub muy cerca del Museo Ashmolean, en la ciudad de Oxford hacia los años 30 del siglo XX, solían juntarse escritores e intelectuales a compartir proyectos, tomarse algunos tragos, fumar, echar cuentos, pero sobre todo se juntaban – acaso sin ellos saberlo expresamente, pero seguro con la intuición que dan las acciones nobles – para hacerse mejores personas.

The Eagle & the Child, se llamaba aquel pub y en él se hicieron verdaderamente amigos un anglicano y un católico: C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien.

Ambos formaban parte de los Inklings, que fue el nombre que dieron al grupo que se reunía allí para leer en voz alta borradores y debatir sobre literatura, mitología y religión.

Tanto Lewis como Tolkien forjaron una amistad seria, que trascendería la literatura y se anclaría profundamente en el cristianismo. Fue ese el camino que ambos, desde sus particulares confesiones (Anglicana Lewis, Católica Tolkien) encontraron para hacerse mejores, para trascender. Pero además, para ayudarnos a trascender.

En 2005, el papa Benedicto XVI en su primera encíclica Deus Caritas Est, citó a C.S. Lewis con una frase de su espectacular obra Los cuatro amores (The Four Loves): «El Eros es llevado a prometer lo que él mismo no puede cumplir».[1]

Ahora, en 2026, León XIV en su primera encíclica Magnifica Humanitas cita a J.R.R. Tolkien, utilizando para ello una frase de Gandalf, el “istar” enviado a la Tierra Media para guiar y ayudar a los pueblos libres en su lucha contra el Señor Oscuro Sauron.

La frase es tremendamente precisa: «No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza»[2].

Es este exactamente el punto que quiero rescatar en este breve escrito (o reflexión).

La Inteligencia Artificial para muchos representa simplemente un avance tecnológico más. Claramente se equivocan.

Las mentes más aventajadas de nuestro mundo contemporáneo plantean con sensibilidad y preocupación el cambio que esto representa y representará para la humanidad. Tanto así que hasta el mismísimo Vaticano ha venido ocupándose del tema con ahínco desde 2025[3], y León XIV en sus primeras intervenciones públicas así lo hizo saber.

Pero es que incluso, hasta los propios padres de la criatura han alzado sus voces con preocupación.

Christopher Olah, cofundador de Anthropic (uno de los laboratorios de IA más importantes del mundo) confesó en la charla de presentación organizada en el Vaticano para el lanzamiento de la encíclica lo siguiente: “Todos los laboratorios de inteligencia artificial de vanguardia —incluido Anthropic— operan dentro de un conjunto de incentivos y restricciones que a veces pueden entrar en conflicto con hacer lo correcto”[4].

E incluso va más allá al plantear claramente que “las pérdidas masivas de empleos por la inteligencia artificial son una posibilidad real”, lo cual nos colocaría ante “un imperativo moral de proporciones históricas”.

Con la encíclica Magnifica Humanitas, León XIV viene con gallardía, claridad y convicción a hacernos un planteamiento, nos viene a proponer una esperanza cristiana y radical frente a la deshumanización tecnológica y geopolítica, recordándonos que la dignidad humana radica en el valor de nuestro ser: somos dignos porque todos somos hijos de Dios.

Y aquí, cobra para mí, especial sentido la frase con la cual León hace presente a Tolkien. En la escena, Gandalf le habla a los Capitanes de los Pueblos Libres. Les recuerda a esos hombres, que se trata de hacer el bien, de procurar hacerlo siempre por pequeño que parezca, en nuestras áreas de influencia y de incidencia, y además pensando en que quienes vienen detrás, también puedan hacer lo propio.

Es así como, León a través de Gandalf, nos increpa a todos los seres humanos a que seamos siempre mejores seres humanos, mejores hermanos, mejores hijos de Dios.

Magnifca Humanitas es un hermoso y claro llamado a la trascendencia.

 

Juan Salvador Pérez

 

 

 

 

 

 



[1] Carta enciclica Deus Caritas Est del Sumo Pontifice Benedicto XVI sobre el amor cristiano, 25 de diciembre de 2005.

[2] Magnifica Humanitas carta encíclica de S.S. León XIV, la primera de su pontificadoaborda "la preservación de la persona humana en la era de la inteligencia artificial". Fue publicada el 25 de mayo de 2026.​​

[3] En 2025 se publicó el documento Antiqua et Nova, una nota sobre la ética y los desafíos antropológicos de la Inteligencia Artificial y su relación con la inteligencia humana.

[4] https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/chris-olah-el-joven-guru-de-la-ia-que-acompano-a-leon-xiv-en-una-presentacion-historica-nid25052026/

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